¿Cuando lograremos que las crianzas no estén atravesadas por el eje opresor articulado por las coordenadas de soledad, cansancio (estrategia de control social) y patologización versus medicalización que asumen históricamente los cuerpos “mujeres” madres o cuerpos gestantes/sostenedores o cuerpos maternos? Paloma Calle en Ejercicio 2 de la serie “Gravedad” (2020) revela la intensificación de este eje durante la pandemia.

Obra cabecera: Ejercicio 2 de la serie Gravedad (mayo, 2020) de Paloma Calle. Para visualizar el vídeo puedes pinchar aquí.

Paloma Calle es performer, ama de casa, disidente sexual y cuerpo sostendor de dos criaturas. Abrió en 2018 una necesaria (y urgente) propuesta sobre Familias Heterodisidentes (no heterosexuales, madres solas, otras conformaciones familiares distintas a la monogamia, familias LGTBQ y quienes se sientan apeladas por este llamado) en Intermedie/Matadero Madrid.

Dos años después, Calle, presenta aquí Ejercicio 2 de la serie Gravedad tras presentar el Ejercicio 1 en el que narraba la sobrecarga de trabajos sobre nuestros cuerpos maternos durante este tsunami vírico.

Ejercicio 2 nos revela cómo se ha intensificado durante toda esta excepcionalidad social un eje articulado por tres coordenadas muy conocidas por el cuerpo “mujer” madre con criatura a cargo o cuerpo materno. Con mayor hondura si hablamos de unidades familiares monomarentales que, sólo, en el Estado Español se estiman en 2.000.000.

Aquí desgranamos tres coordenadas del eje opresor de las que nos habla esta vídeo-acción:

(Coordenada 1) Soledad o negación estructural de soporte psico-afectivo sine qua non para el desarrollo de un puerperio en condiciones de bienestar, salud mental y disfrute vital o aislamiento social como estrategia machodominante para propiciar la pérdida de potencia y posibilidad que aparece en el cuerpo “mujer” madre o cuerpo materno una vez es atravesada por el bioproceso del embarazo, parto y puerperio (bioprocesos ávidos de politización) totalmente fuera de lógicas mitologizadoras o esencializadoras -posibilidad y potencia entendidas como un impulso interno de autoconciencia corporal ante la incorporación de la finitud física, la cual (como cuerpo que va a morir) es contraria a la narración turbopatercapitalista que nos sumerge en la insaciabilidad de un deseo domesticado desde cuerpos que nunca enfermarán y fallecerán. Cuerpos que no son cuerpos.

(Coordenada 2) Cansancio o estrategia de control social para la frenada de las luchas emancipatorias o negación e inexistencia de políticas y de un andamiaje público que desentrañe, nombre y cuantifique todos los trabajos que se acumulan sobre los cuerpos “mujeres” madres o cuerpos gestantes/sostenedores o cuerpos maternos una vez asumen la responsabilidad o trabajo irreversible de sostener menores a cargo.

(Coordenada 3) Patologización y medicalización o respuesta perversa de un falosistema opresor negador de las bionecesidades que atraviesan a los cuerpos que asumen tales actividades humanas. Negando y estigmatizando como estrategia de supervivencia del macho-lío-patriarcal.

Ejercicio 2 pone sobre la mesa una de las reivindicaciones del manifiesto del Orgullo Loco Madrid que verbalizaba en IG hace pocos días Carlos del Olmo Roldán: Las crisis de salud mental no deberían gestionarse como crisis de los trastornos individuales, sino como crisis de los obstáculos sociales que impiden el ejercicio de los derechos individuales. La política de salud mental debería abordar los “desequilibrios del poder” en lugar de los “desequilibrios químicos“.

Esta reivindicación conecta con la punta del iceberg de un proceso de lucha y visibilización inserto dentro de las luchas reproductivas, el cual exige que debería estar nombrado -el puerperio y sus psicobionecesidades- en lo simbólico como si fuera el cartel del SONAR: políticas públicas y programas del Bienestar Psicológico Perinatal durante todo el puerperio lejos de las lógicas de patologización.

Se trata de subrayar y reconocer una necesidad prioritaria como comunidad que cuida de todos los cuerpos vivos, la necesidad de integrar el puerperio como un proceso interno de profunda reestructuración inconsciente en el cuerpo “mujer” madre o cuerpo gestante/sostenedor o cuerpo materno. Proceso que genera una serie de dinámicas y movimientos internos para facilitar el engranaje entre cuerpo “mujer” madre o cuerpo materno y su criatura. Movimientos que propician la apertura de potencias y también la movilización de traumas escondidos pre-crianza para su resolución, como parte de la pulsión vital de nuestros cuerpos, de esas fuerzas que empujan desde nuestra profundidades inconscientes, de las fuerzas de lo vivo que nos mueven para emanciparnos de ese inconsciente colonial-capitalístico el cual (el inconsciente macho-colonizado) ansía vernos enredadas, arrinconadas en los traumas y patologizadas, y desde su brazo ejecutor de manejobioquímico -que es el BigFarma- medicalizadas.

Si hay que hablar de diosas, pueden ser aquellas fuerzas que nos empujan en nuestras amplias profundidades por descubrir para que vayamos actualizando nuestro software interno, y así, de manera dinámica, superar los traumas (casi siempre propiciados por el sistema de creencias del falopater). Con ello alcanzar nuevas y actualizadas versiones, más livianas, de nuestro ser para que sea más gozoso y emancipado (con las menos cadenas posibles) nuestro viaje por el planeta Tierra. Sin destinos definitivos, sin soluciones macho-absolutas. Más bien circundando potencias y posibilidades.

Si algo sabemos del puerperio es que nombra a un proceso complejo. No es depresión -queridas compañeras- como nos recuerda, Calle, es un cajón machoaplastador que califica a estos movimiento internos como depresión posparto o demás patología, obligándonos a nadar en un total vacío psicopolítico durante las crianzas.

Nota: No cabe separación posible entre criatura y cuerpo gestante/sostenedor que la ha gestado. No cabe la mercatilización en esta actividad humana. Mucho menos desde justificaciones turbocapitalistas que reproducen relaciones de opresor/oprimida y niegan todas las dinámicas inconscientes que suceden durante el proceso de parto, postparto y desarrollo del puerperio, justificaciones que satisfacen a cuerpos que empujan con fuerte músculo económico y que sólo siembran expropiaciones humanas.