“(…) hablar y vivir el cuerpo desde la agencia, es un reto, algo para lo que no hay palabras, no hay espacios, no hay palabras. Ese es el punto de partida habitual. Desconocimiento de, en este caso, ciclos menstruales y edad fértil, falta de espacios para conversar, libros que leer (no hablemos desde la educación formal). Desde muchos lugares del feminismo incluso, como no queremos cargar las tintas en el biologicismo y hemos pecado en algunos casos de exceso de constructivistas (así lo sentí yo al confrontarme con mi proceso), también hemos generado vacíos”. Silvia Nanclares

Converso con la escritora, editora, feminista y posibilitadora de contextos, Silvia Nanclares (Madrid, 1975), autora de la potente reflexión Quien quiere ser madre (Alfaguara, 2017) en la que indaga sobre el proceso en el que se sumerge un cuerpo impulsado por su deseo de sentirse atravesado por la gestación, como cuerpo gestante. Ahondando en los límites físicos, deseos y conflictos ante un sistema de normatividad de una infinitud física que nos niega como cuerpos temporales.

Además Nanclares es autora de los imprescindibles cuentos infantiles, Al final (2010), junto a Miguel Brieva, y La siesta (2000).

“La arquitectura como práctica hegemónica es patriarcal y ha despreciado la atención a las necesidades diversas de nuestros cuerpos, de nuestros tiempos, porque se ha creído ser un personaje universal, en unas personas abstractas para quienes se proyecta, sin embargo esta neutralidad es falsa, no puede existir porque cada persona está atravesada por múltiples circunstancias que nos hacen múltiples y diversos”. Zaida Muxí

Converso con la arquitecta y responsable de un revelador movimiento de reflexión crítica sobre la despatriarcalización urgente de la práctica arquitectónica, Zaida Muxí (Buenos Aires, 1964), la cual recién publicó Mujeres, Casas y Ciudades. Más allá del umbral (dpr-barcelona, 2018) donde incorpora el trabajo casi invisible en los discursos oficiales de arquitectas, críticas y pensadoras tales como Jane Jacobs, Ada Louise Huxtable, Marina Waisman, Sibyl Moholy-Nagy o Jane Drew, entre otras.

Muxí muestra cómo el lugar crítico de pensadoras como, Sibyl Moholy-Nagy, fue invisibilizado dentro de las narrativas que vertebran la historia de la arquitectura contemporánea. Señalando como Sibyl “abogaba por estudiar la ciudad real tal cual funcionaba, y era extremadamente crítica hacia el alejamiento y desconocimiento que el “Movimiento Moderno” proponía respecto a la ciudad histórica. Para ella, la ciudad histórica tenía que ser estudiada, analizada y conocida para poder aprender de ella. En oposición al programa de planificación y construcción científica iniciado por Gropius en la Bauhaus y perpetuado por arquitectos modernos, como Mies, ella estaba convencida que la ciencia y la tecnología por si solas no podían construir una ciudad (…) Fue una crítica feroz del movimiento moderno, denominado ‘estilo internacional’ en EE. UU, oponiéndose a la banalización de la arquitectura en la mera copia formal y defendía una búsqueda más conceptual, enraizada en el lugar y en el momento” tal como explica Muxí de la autora de “Native Genius in Anonymous Architecture” (1957).

“Yo veo a mi alrededor a mujeres no madres que refuerzan a diario los roles de género tanto o más que las madres. Si una mujer no ha hecho un trabajo personal de deconstrucción de la normatividad patriarcal, da igual que sea madre o no, que sea o no una asalariada empoderada en lo laboral: estará posiblemente colaborando a la reproducción del orden patriarcal”. Patricia Merino

Converso con la pensadora feminista, activista y teórica, Patricia Merino (Bilbao, 1961), autora de Maternidad, igualdad y fraternidad. Las madres como sujeto político en las sociedades poslaborales (Clave Intelectual, 2017) y fundadora de la plataforma de madres feministas PETRA para la ampliación de los permisos transferibles.

El trabajo de Merino nos abre un espacio revelador fuera de la práctica de pensamiento feminista hegemónico reconociendo el cuerpo materno como lugar devaluado, históricamente, y que continúa siéndolo bajo las lógicas de unas políticas que nos exigen ser-un-cuerpo-asalariado para poder tener legitimidad como cuerpo político. Olvidando la potencia, riqueza y valor en términos “productivos” de los cuerpos que asumen el trabajo reproductivo -gestación y sostén-.

“Con el tiempo y los brutales efectos de la esclavitud, estas comunidades se tornan matriarcales como lo evidencia la cultura congo. En esta cultura, recientemente declarada como patrimonio inmaterial de la humanidad, la figura central (y ritual) es la reina, quien es una especie de guardiana, consejera, juez de paz, maestra, cantalante (género musical y baile autóctono panameño) y guía espiritual del palenque. Hoy hay valores esenciales de este movimiento (Cimarronaje) que debemos rescatar: un sentido de comunidad, la diversidad que la sostiene y la valentía de tomar la libertad como destino”. Miroslava Herrera

Converso con Miroslava Herrera (Panamá, 1977), música y miembro de Afrodisíaco (nominado a los Premios Latin Grammy en 2018), escritora, feminista, experta en música afrodescendiente y activista por la dignificación/reconocimiento de la cultura afropanameña y por la generación de una verdaderas condiciones de justicia para los afrodescendientes. Poniendo especial atención en revelar la fortaleza de esos poderosos cuerpos gestantes y sostenedores que soportaron dobles y triples golpes y aun así llevaron a cabo el movimiento de emancipación conocido como “Cimarronaje”, el cual generó la primera colonia de esclavos libertos de América.

Herrera nos habla de la potencia del legado afrodescendiente junto a la deuda que tiene la historia “oficial” panameña con esas madres que soportaron el peso descomunal de la colonia sobre sus cuerpos.

“El cuerpo femenino es el que ha parido a la humanidad, no el masculino y esto no es reconocido, ni celebrado. Las mujeres hemos sido violentadas, no somos personas, somos solo cuerpos desprovistos de voz, de deseos propios, de libertad. Resultado de esto es que la maternidad no tiene valor e incluso es castigada: la mujer joven se debe avergonzar, la mujer es la que tiene que tomar toda la responsabilidad, la que se tiene que sacrificar, a la que se le aísla, la que se tiene que avergonzar de dar de mamar en público, etc. Tetas eróticas sí, maternas no”. Lucía Madriz

Converso con la artista costarricense, Lucía Madriz (San José, 1973), sobre uno de los arquetipos que nos atraviesa cuando aterrizamos en el trabajo materno: la bruja, como constructo de todo lo que no debe ser el cuerpo que asume el trabajo de gestación y sostén.

Madriz es una mujer y artista centroamericana cuya trayectoria y práctica se erige como un referente de rigor, solidez, profundidad y coherencia. Teniendo un trabajo que ha rotado por Bienales internacionales y que forma parte de muchas colecciones que se cuentan como referentes. Nos invita también a reflexionar sobre esa lógica absurda que niega la maternidad, la vulnerabilidad de los cuerpos, la interdependencia y cuidado mutuo dentro de las dinámicas de la práctica artística y curatorial contemporánea.

“Esta situación de crianza, en la actualidad del Estado español, necesita más reconocimiento a su implicación corporal, desde la fisicidad, y los límites y vulnerabilidad del cuerpo, así como las necesidades de apego, vínculo y contacto que desarrollan entre quien gesta y criatura, especialmente intensas durante los primeros meses. La crianza es encarnada, no puede ser de otra manera. Maternar atraviesa el cuerpo y por este motivo nos ha cuestionado muchas de las ideas que teníamos sobre la importancia de lo social y cultural como constructos”. Lucas Platero

Converso con el investigador, docente y activista heterodisidente, Lucas Platero (Madrid, 1970), el cual se erige como una de las principales voces del proceso de desmantelamiento de todo el heterosexismo implícito en cada una de las estructuras normativas que nos envuelven.

Estructuras inoculadas e invisibles que atraviesan a los cuerpos gestantes y cuerpos sostenedores que asumen las actividades propias de la reproducción social. Platero nos revela que el único futurible escenario posible para alcanzar una práctica materna emancipada pasa por un horizonte postidentitario.

“La maternidad no es una sola cosa, no es un estado, un afecto o una práctica uniforme. Ni siquiera depende de un cuerpo, ya que en estas obras se desdobla y se separa del cuerpo biológico remitiendo a la maternidad como doble, como máscara. La maternidad se vincula a una mascarada risueña o dramática, según sea el caso, o a una práctica un tanto despreocupada respecto de los mandatos normativos del cuidado y la protección de los hijos”. Andrea Giunta

Converso con la investigadora, académica, curadora y fundadora de CLAVIS (Center for Latin American Visual Studies/University of Texas), Andrea Giunta (Buenos Aires, 1960), la cual junto con la curadora, Cecilia Fajardo-Hill, son las responsables del inconmensurable proyecto expositivo Radical Women: Latin American Art, 1960–1985 realizado en el Hammer Museum (Los Angeles) donde 120 mujeres artistas y colectivos, muchas de ellas objeto de represión política, muestran prácticas radicales y feministas desarrolladas en América Latina y en USA.

Nos centramos en cómo la práctica materna atraviesa esta muestra, qué es lo que les ha ido revelando y cómo muchas de las artistas participantes ya vislumbraban los lugares de tensión que estamos intentando desmontar hoy día.

Por una necesaria emancipación de la maternidad

Texto publicado 17/04/2019 en Píkara magazine

Todas somos conscientes de las luchas y conquistas de la segunda y tercera ola del feminismo, de todo lo que tenemos que agradecerle. Somos conocedoras de cómo tuvimos que asimilar y asemejar el sentir de nuestros cuerpos a los rasgos propios de las construcciones identitarias que ostentaban –y ostentan- el poder para poder continuar con la emancipación.

“Por eso hablo de un espacio liminar: porque se trata, en la mayoría de los casos, de tramas y arreglos temporales y frágiles, intentos, muchas veces fallidos, de sostener sosteniéndose con otras. Tramas que, no obstante, permiten vislumbrar una potencia: algo que podría ser. Y que cuando temporalmente es, nos permite saborear el poderío de los saberes de cuerpo y vínculo: todo lo que podríamos regalarnos, unas a otras, toda la riqueza que está en nuestras manos”. Marta Malo

Continúo la entrevista (parte 2) con Marta Malo. Cuerpo gestante y sostenedor que se erige como un faro entre las nieblas y estrecheces que todas atravesamos durante la crianza.

Activista, investigadora militante, traductora, diosa vikinga pagana y gran hacedora de políticas personales que trascienden a lo público sobre cuidados, organizaciones no-normativas de crianza y sobre todo aquello que nos es común a todos los cuerpos para mantener unas condiciones dignas de estar, vivir y disfrutar de las potencialidades de sostener a otros cuerpos necesitados de esos cuidados para avanzar hacia una mejor versión de nosotras mismas.

“Recuerdo cuando la vi por primera vez a ella (Catherine Opie) y a su hijx en una lectura de poesía en Los Angeles en casa de una pareja de lesbianas vecinas de ella: son toda una generación que puso en entredicho esa naturalización y normatividad de la maternidad tradicional”. Gabriela Jauregui

Converso con una carnala mexicana, Gabriela Jauregui (Ciudad de México, 1979), pensadora, editora, escritora, crítica, doctora en literatura comparada, co-fundadora del colectivo editorial sur+ ediciones y del librespacio La Jícara en Oaxaca, sobre modelos no-normativos de crianza, el constructor social “madre” y la potencia de los saberes compartidos.

Jauregui es una fuerza inspiradora desde que la vida nos cruzó hace 10 años por la ciudad chilanga junto a la poeta, traductora y editora Mangos de Hacha, Tatiana Lipkes, y a la librera y editora infantil LA Librería, Chiara Arroyo Cella. No me sorprendió nada cuando en 2017 fue seleccionada como una de las 39 mejores escritoras jóvenes en América Latina en la lista Bogotá39.