¿Acaso un cuerpo materno, que deviene de las tinieblas de haber sido formateado en el macho-lío-patriarcal, no sostiene una verdadera revolución al tener que confabular diariamente cómo mejorar/generar condiciones vivibles para su criatura escapando de las estructuras normativas/opresivas que enjaulan a los trabajos reproductivos? -problemáticas planteadas en “Dos garras que hacen un huevo” por Ariadna Guiteras (Dilalica, Barcelona, 2022) a partir de una conversación situada en el contexto de las Nuevas Luchas Reproductivas.

Os comparto la reflexión incluida en la bella publicación en papel sobre Dos garra que hacen un huevo (2022) de Ariadna Guiteras presentada en Dilalica (BCN) curada por Cati Bestard y Marta Sesé, en la que también aparecen, como parte de la trama de arranque, estas dos preguntas: ¿Podemos seguir, en el camino de la emancipación, escuchando nuestras fuerzas reproductivas? ¿Por qué las fuerzas reproductivas no son legítimas potencias políticas como fuerzas que perseveran en la búsqueda de los destinos más éticos desde la desarticulación identitaria?

Todo comenzó a partir de una conversación con Guiteras sobre cómo ha ido integrando toda la sacudida psico-física desplegada desde el comienzo de su proceso reproductivo, partiendo de ser un cuerpo que devenía de un día a día, donde ponía mucha energía-atencional en desmontar toda la matraca de las asignaciones de género, y siendo un cuerpo con una escucha descolonizada sobre sus propios deseos y fuerzas afectivo-sexuales.

¿Podemos plantear estrategias restaurativas que desactiven la devaluación de lo reproductivo (paterinstitucionalidad) implícita en las psico-dinámicas del Museo -entendido éste como cuerpo-social-viviente? Con Helena Chávez Mac Gregor (Instituto Investigaciones Estéticas, UNAM, Ciudad México), Camilla Rocha Campos (PhD Goldsmiths University, Río de Janeiro) y Luisa Fuentes Guaza (Futuridades Maternales, Madrid)

El próximo jueves 3 de noviembre, 2022 – 17:00h (hora España) realizaremos el Debate 2 del proyecto de investigación Revelar lo inasumible: lo reproductivo como devaluación NO EXPO – Área Educación MNCARS. Inscripción mediante correo a educacion@museoreinasofia.es, en el marco de Programación LGTBIQ+ 2022.

Para unirse por zoom:
https://us02web.zoom.us/j/86316112506?pwd=Y1hZODJNdTFXekFrNnExaGFwMXFwZz09

Desde las especificidades situadas de cada pensadora/debatiente (Río Janerio, Ciudad México y Madrid) se busca posibilitar la desarticulación de la normalización devaluadora epistémica que atraviesa todo lo que roza a la reproducción social, y con ello posibilitar el ser parte de la transición paradigmática de los cuidados en la que estamos. Sacar lo reproductivo de las tinieblas de negación del pater: paterfamilias, paterestado, patercapitalismo, paterinstitucionalidad.

Para ampliar información del Debate 1, pinchar aquí.

“Hablar de cuidados me parece que implica un conocimiento situado, si bien podemos compartir cosas con mujeres que viven en otros territorios, y aprender mucho de ellas, juntarnos nosotras acá quienes tenemos la experiencia en esta geografía, con estas calles y plazas, con estas formas de producción del espacio y lo político que implica, fue una manera de sembrar en estos lugares también una conexión más profunda con nosotras mismas y nuestras ancestras, y las vidas por venir” -Paulina Varas (Valparaíso, Chile).

Converso con Paulina Varas (Valparaíso, Chile) investigadora feminista en prácticas artísticas, académica en la Universidad Andrés Bello y receptora de un fondo I+D de la ANID/Fondecyt nº11201004 sobre “Arte, política y mujeres en Chile”. En esta conversación, comenzada en octubre del pasado año y atravesada por las psico-consecuencias que arrastramos a raíz de la sobre-explotación de nuestros cuerpos maternos en las coordenadas post-víricas, Varas, aborda el sostenimiento mutuo, la suavidad como estrategia, la importancia del cuidado situado en conexión con las ancestral y vidas por venir, los cuidados vitalistas y la nanopolítica como resistencia antipatriarcal.

Varas, a su vez, es impulsora de Crac Valparaiso -plataforma feminista aliada del ciclo de debates online Despatriarcalizar la faloarquitectura: hacia unas prácticas desde cuerpos que cuidan y cuerpos que necesitan ser cuidados que comenzamos el próximo 14 septiembre, y en el cual también participará respondiendo a la pregunta: ¿Podemos desarmar la normalización del metarrelato fálico en las prácticas arquitectónicas actuales, frenando así el abuso patriarcal que ha significado su uso como representación de la acumulación de capital, invisibilizando y constriñendo a los cuerpos que cuidan y cuerpos que necesitan ser cuidados (desprovistos de tal acumulación histórica)?

¿Podemos aproximarnos a las psicotramas que posibilitan la devaluación de lo reproductivo, implícitas en el pacto social blanco-patercentrado, que a su vez, también, se reproducen dentro de las psicodinámicas desplegadas en la institución pública como cuerpo-social-viviente y artefacto que replica las prácticas sociales hegemónicas extractivistas? ¿Somos sabedoras de cómo se reproducen otros territorios de opresión por parte de la paterinstitucionalidad, como nos revelan las Nuevas Luchas Reproductivas, una vez que ya tenemos integrado que la institución está regida por el régimen heterosexual (gracias a las Luchas Identitarias)? -Con Erika Irusta, Irati Mogollón y Luisa Fuentes Guaza.

El próximo lunes 27 de junio a las 17h llevaremos a cabo el Debate 1 Psicotramas que lo posibilitan (inscripciones en educacion@museoreinasofia.es) como parte de las actividades públicas convocadas dentro de la investigación en curso Revelar lo inasumible: lo reproductivo como devaluación en el marco de la programación LGTBIQ+ 2022, dentro del formato NO EXPO/Área Educación MNCARS donde abordaremos el proceso vital opresivo vivido por un grupo de mediadoras como consecuencia de la reproducción de la cultura del castigo inherente a la paterinstitucionalidad, entre otras líneas de exploración.

¿Cómo se derrama la devaluación de lo reproductivo dentro del museo? ¿Existen imbricaciones entre éstas devaluaciones con la cultura punitivista o normalización de la cultura del castigo –la cual supone la continuidad del contexto en el que hemos sido socializadas todas aquellas y aquelles que estamos fuera de los macho-rasgos identitarios que articulan el constructo expropiando para ser?. Analizando el manejo de la pertenencia laboral-identitaria desde el macho-lío-patriarcal, la jerarquización de unas tramas psico-laborales frente a otras o el hecho de que la episteme válida para generar capital simbólico -según cuerpo-social-viviente patercentrado- venga de actividades no vinculadas a los cuerpos que necesitan ser cuidados, cuerpos que cuidan o haceres vinculados con la reproducción social.

“No computamos la huella medioambiental global del proceso y nos aprovechamos de los lugares deshabitados y deprimidos. Este modelo, que en palabras de Joaquín Araujo -elige la muerte- se repite en los trabajos maternos. Abusamos tanto de las mujeres que ostentan la tarea reproductora como la de cuidados, esta última asumida a menudo por migrantes en situación de vulnerabilidad. No es casualidad que lo hagamos igual con el territorio”-Miriam Tello (artista y activista cultural/medioambiental desde Soria)

Converso con la compañera, Miriam Tello, artista, docente en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Soria, activista para la movilización cultural y medioambiental en @asociacionhacendera, amante del cuerpo viviente-paisaje soriano y madre feminista de dos niñxs. Nos encontramos gracias a las fuerzas emancipadoras que se confabularon en el programa Trabajos maternos desde cuerpos críticos que sostienen (septiembre/diciembre 2021) en Centro Huarte Arte Contemporáneo, gracias al empuje de la gestora cultural, Lara Molina. Dicho programa junto a los debate de What Care Sustains? nos permitieron poder continuar con la transición paradigmática sobre todo propio a los cuidados, y ahondar sobre las condiciones en las que asumimos el sostén de los cuerpos animales-humanos, cuerpo animales no-humanos y cuerpo-viviente-paisaje.

Tello aborda el extractivismo sobre los cuerpos que cuidan y sobre el territorio, la emergencia climática versus emergencia de expoliación sobre los cuidados, la medicalización cómo estrategia turbo-capitalista-productivista que enferma a los distintos cuerpos, y la inviabilidad cultural/medioambiental para la salud futura que implica la implementación de las macrogranjas sobre el territorio no-centroubranita.

“En este sistema patriarcal no existe la maternidad, lo que existe son políticas de sometimiento y control de la reproducción humana. Porque si de condiciones hablamos, tenemos que cuestionar también la paternidad. Que prácticamente es una figura detenida en la del progenitor biológico y punto, existe por parte de los hombres la irresponsabilidad y abandono de sus hijos/as a escala mundial. La sociedad y el Estado sostienen y justifican a esos hombres padres irresponsables. Pero señala o castiga a aquellas mujeres que viven otras maternidades, o deciden abortar o deciden no ser madres finalmente” -Rosario Adrián (Mujeres Creando).

Converso con Rosario Adrián, feminista, pedagoga y mujer salvada por el feminismo de colectivo boliviano Mujeres Creando, de cual es parte. Se auto-sitúa como “La peor de todas”, y nos comparte su experiencia en la acción política, fuera de la lucha de “escritorio”, con el programa MI MAMÁ TRABAJA -un servicio sostenido con la autogestión y solidaridad. Hablamos en relación a la publicación, que nos ha convocado aquí Maternidad y soberanía sobre nuestro cuerpo (2011), en co-autoría con Helen Álvarez.

Ahondamos sobre el cuestionamiento político del mandato de la maternidad (como practica única blanqueadora/homogenizante) implantada como tarea irrenunciable para el cuerpo-histórico-mujer, ya que la expropiación de los úteros forma parte de la fundación y continuidad del pater-estado-nación-blanco-extractivista. La servidumbre instalada en lo reproductivo, sin que les tiemble el pulso a los que se enriquecen robando/acumulando a partir de la riqueza pisco-estructural y corpo-matérica (por aquello de que nos salgan entre las piernas las futuras fuerzas de trabajo) que generamos. Y sobre cómo, sólo, se pueden proyectar unos trabajos maternos desde la autonomía y corposoberanía reproductiva -no hay otra manera desde la que pensar lo reproductivo. Proyectando estrategias para desprendernos de las lógicas de abnegación, autocensura, sacrifico/autoexplotación y negación continua sobre el cuerpo madre como cuerpo deseante, fuera de las macho-exigencias-pater-centradas que colonizan nuestras profundidades inconscientes (y con las que estamos, día a día, negociando el propio proceso “expulsivo” del pater-interno-opresor que llevamos dentro, viendo las maneras de echarlo pa-fuera).

«Sostener: encuentros para emancipar los cuerpos maternos» – reflexión desde epistemologías feministas anticoloniales sobre los procesos que atraviesan a los cuerpos maternos -alojado Posgrado Extensión Artes Universidad Finis Terrae e impulsado por Sophie Halart (Instituto de Estética de la Universidad Católica de Chile), Carolina Castro (Universidad Finis Terrae) y Luisa Fuentes Guaza (Doctoranda UAM)

«Sostener: encuentros para emancipar los cuerpos maternos» es un proyecto de reflexión desde epistemologías feminista anticoloniales sobre los procesos que atraviesan a los cuerpos maternos compuesto del taller (10 y 11 de mayo) «¿Cómo podemos comenzamos a desmontar la jaula patriarcal que niega la politización de los bioprocesos o procesos encarnados que atraviesan a los cuerpos maternos?» y del debate (12 mayo) «¿Qué les temen los feminismos a los cuerpos maternos? Cuidados, emancipación y perspectivas anticoloniales».

Ambos online y gratuitos.

“El pasado noviembre en Sevilla, 32 colectivos liderados por mujeres racializadas y migradas, armamos una agenda común. Hemos logrado que se incluyan dos de nuestras demandas principales (1) la abolición del trabajo del hogar interno y (2) la diferenciación del trabajo de cuidados a personas mayores en situación de dependencia, que éste salga de la ley del empleo del hogar y que se cree una ley específica. Nosotras no queremos victimizarnos. Estamos aquí para desarrollar un trabajo en condiciones dignas, exigimos derechos justos. El resultado de nuestras luchas, puede que no nos llegue a nosotras, pero sí a nuestras hijas, a nuestras nietas” -Mary Juncay Morocho (EMAKUME MIGRATU FEMINISTAK SOCIOSANITARIAS).

Converso con la activista feminista y trabajadora de cuidados sociosanitaria en el hogar o centro de trabajo para el sostén de personas dependientes, Mary Juncay Morocho, la cual residen desde hace 21 años en Bilbao, de los cuales 14 ha trabajado como cuidadora en el hogar de personas en la tercera edad dependientes en el formato laboral neo-blanco-esclavista como interna o trabajadora fuera de lógicas del Estatuto de los trabajadores. Fundadora de SINA (Servicios integrales de nueva asistencia). Premiada por el ayuntamiento de Bilbao en la categoría de Mujer Migrada Emprendedora.

Juncay Morocho, tras el 14 de marzo 2020 -comienzo del arresto domiciliario masivo que generó la gestión macho-belicista de la pandemia- funda junto con 5 compañeras más el colectivo EMAKUME MIGRATU FEMINISTAK SOCIOSANITARIAS, iniciativa necesaria y urgente como parte de una estrategia para sacar del cajón desastre a los cuidados, la cual reivindica la abolición del empleo de hogar interno, el reconocimiento legal y separación de los trabajos de cuidados a la dependencia respecto a los diversos trabajos de cuidados que se acumulan en el hogar o centro de cuidados, ya que parten de naturalezas distintas. En palabras de Juncay: “No es lo mismo limpiar que cuidar, por lo tanto no debe cotizarse al mismo precio”.

¿Podemos integrar las fuerzas reproductivas como fuerzas vitales emancipadoras no-esencialistas o fuerzas activas que perseveran en la vida buscando su destino más ético? -Marina Bettaglio (University of Victoria, Canadá), Olga Albarrán Caselles (The University of British Columbia, Canadá), Sophie Halart (Instituto de Estética de la Pontificia Universidad Católica, Chile), Helena Chávez (Instituto Investigaciones Estéticas UNAM México), Alejandra Labastida (MUAC/UNAM México) y Luisa Fuentes Guaza (Futuridades Maternales, España).

¿Podemos integrar las fuerzas reproductivas como fuerzas vitales emancipadoras no-esencialistas o fuerzas activas que perseveran en la vida buscando su destino más ético fuera del apropiacionismo histórico de las lógicas patercentristas conservadoras y fuera de la negación del blanco-feminismo-hegemónico-igualitarista, donde todo lo propio a la reproducción social se racionaliza/vertebra como problema a extirpar, en lugar de como actividad humana posibilitadora de la continuidad de lo vivo? Donde la politización de los bioprocesos que desencadenan las fuerzas reproductivas es ninguneada, sistemáticamente, por esencializar los cuerpos, por reforzar lógicas biologicistas. Negando la potencia de vida de los cuerpos menstruantes como puertas de entrada en este planeta junto a la compleja trama psicofísica que los atraviesa. Fuerzas reproductivas como fuerzas que forman parte de las fuerzas activas que empujan desde las profundidades inconscientes desde cuerpos atravesados por tales fuerzas como fuerzas activas emancipatorias legítimas, como fuerzas que perseveran, también, en la sublimación de lo ético, como fuerzas de potencia de vida, como fuerzas que reproducen la continuidad de lo vivo.

Además esta pregunta será el arranque del Seminario 2 Fuerzas reproductivas como fuerzas emancipadoras que realizaremos el próximo 22 marzo dentro del proyecto Trabajos maternos: desmontando el macho-lío-patriarcal curado por la triada -Violeta Janeiro, Natalia Iguiñiz y Luisa Fuentes Guaza- y su vez alojado por el Centro Cultural de España en Santiago de Chile, Centro Cultural de España en Lima y Centro Cultural de España en La Paz.

“Creo que la casa es uno de los sitios en los que se materializan las políticas de explotación/masacre de los cuerpos-mujeres y los-cuerpos-históricos-mujeres pero que desmontarlos no se ciñe a este espacio. Es decir, creo que se requiere de un cambio cultural radical para desmontar por competo el género y, por tanto, modificar de manera definitiva nuestros contratos sociales en todos los ámbitos, actividades y espacios de nuestras vidas. Dicho de otra forma, pienso al espacio doméstico como un receptáculo performativo de las políticas de género hegemónicas; no es el espacio el que las produce, sino uno de tantos en los que ocurren y se afianzan” -Lorena Wolffer.

Converso con Lorena Wolffer, artista, feminista y activista, a partir de proyecto Historias propias desde casa (2020), el cual conocí desde las conversaciones impulsadas por la investigadora, Helena Chávez Mac Gregor (UNAM), Cuidado y distanciamiento. Una serie de pláticas en el encierro donde Wolffer ahondaba en cómo se han intensificado las estructuras de opresión, que lleva años revelando/denunciando en sus acciones y performances, sobre el cuerpo-mujer en esta alteración pandémica -que todavía transitamos como cuerpo social comunitario global-, la cual ha endurecido la invisibilidad de las violencias que se acumulan en nuestros cuerpos.

Hablamos de cómo nuestros cuerpos enferman al asumir los trabajos reproductivos en las coordinadas actuales, cómo las lógicas productivistas nos expulsan de un trabajo materno deseable, y cómo todas las hetero-nucleares-dinámicas funciona en relación al espacio doméstico, hogar o lugar en el que sostenemos como trama que reproduce la complejidad de los trabajos maternos, como dispositivo contradictorio (psicopatología del cuidado).