From Control bio-político

“Es una realidad que la “emancipación” de las mujeres en el mundo, no se ha hecho principalmente porque hayamos desechado al patriarcado de nuestros hogares y desafiado radicalmente el poder de los hombres y la reproducción de la familia, sino porque otros cuerpos han ocupado el lugar que nosotras antes ocupábamos”. Aura Cumes

Converso con la investigadora, escritora y activista Maya-Kaqchikel, Aura Cumes. Hacedora de emancipación y proveedora de prácticas de desprendimiento de las imbricadas relaciones entre neolibelarismo/extraccionismo y patriarcado colonial en Abya Yala -nombre del continente, hoy llamado América, antes de la colonización, el cual significa “tierra en plena madurez o tierra de sangre vital”-.

Cumes se asimila como un cuerpo de potencia epistémica no sometido a los dictámenes de occidente, ni a las lógicas del feminismo blanco que para sobrevivir reproduce dinámicas de opresión disfrazadas de emancipación para unos cuerpos determinados, no para todos los cuerpos. Ahonda en cómo se ha manejado el racismo colonial en relación a lo reproductivo según las demandas del capitalismo con el control bio-político de la natalidad sobre los cuerpos no-blancos; cómo el mercado del “cuidado” en occidente se alimenta de las violencias en otros territorios y, también, sobre las dudas -como lugares por desmontar- que nos generan a todas/todes tener que asemejarnos al hombre-blanco-asalariado para estar emancipadas.

“La cosa no consiste en renegar de la naturaleza para considerarse válidas en el ámbito racional, sino de impugnar la misma frontera impostada que en Occidente se ha querido erigir entre un ámbito y el otro, del mismo modo que nos cargamos las paredes que sacan la producción afuera y recluyen la reproducción en lo privado. Y en ese tirar abajo los límites, yo aspiraría a remezclar lo femenino y lo masculino hasta que dejen de existir como ámbitos de especialización”. Sarah Babiker

Converso con la juntaletras feminista y periodista de Elsaltodiario, Sara Babiker, sobre cómo manejar a nivel político el cuerpo que se ve atravesado por los procesos encarnados (aquí bioprocesos) propios a las actividades de gestación y sostén. Sobre la normativización exógena a la que se ve sometido lo reproductivo, en todas sus fases. Sobre el disciplinamiento del cuerpo y las actuales tensiones en la teoría crítica feminista con las maternidades.

¿En qué ayuda al feminismo o a cualquier proyecto de igualdad y emancipación negar esa dimensión de la existencia?, ¿de qué manera puede contribuir a construir sociedades mejores aseptizar procesos impregnados de sensibilidad, de cuerpo, de emocionalidad? -nos lanza Babiker.

Incorporar los cuerpos en las maternidades: el cuerpo sí importa.

Emancípate, sí, pero negando tu cuerpo, negando el cuerpo materno. Negando el trabajo invisible y silencioso que sostiene, de manera irreversible, al capitalismo. Acumula sobre tu cuerpo todo esa cantidad de trabajo que implica gestar y/o sostener, pero acepta sin rechistar, que las riquezas y potencias que eso produce, se las quede papá/estado o las estructuras económicas falocéntricas.

“Yo veo a mi alrededor a mujeres no madres que refuerzan a diario los roles de género tanto o más que las madres. Si una mujer no ha hecho un trabajo personal de deconstrucción de la normatividad patriarcal, da igual que sea madre o no, que sea o no una asalariada empoderada en lo laboral: estará posiblemente colaborando a la reproducción del orden patriarcal”. Patricia Merino

Converso con la pensadora feminista, activista y teórica, Patricia Merino (Bilbao, 1961), autora de Maternidad, igualdad y fraternidad. Las madres como sujeto político en las sociedades poslaborales (Clave Intelectual, 2017) y fundadora de la plataforma de madres feministas PETRA para la ampliación de los permisos transferibles.

El trabajo de Merino nos abre un espacio revelador fuera de la práctica de pensamiento feminista hegemónico reconociendo el cuerpo materno como lugar devaluado, históricamente, y que continúa siéndolo bajo las lógicas de unas políticas que nos exigen ser-un-cuerpo-asalariado para poder tener legitimidad como cuerpo político. Olvidando la potencia, riqueza y valor en términos “productivos” de los cuerpos que asumen el trabajo reproductivo -gestación y sostén-.

“La maternidad no es una sola cosa, no es un estado, un afecto o una práctica uniforme. Ni siquiera depende de un cuerpo, ya que en estas obras se desdobla y se separa del cuerpo biológico remitiendo a la maternidad como doble, como máscara. La maternidad se vincula a una mascarada risueña o dramática, según sea el caso, o a una práctica un tanto despreocupada respecto de los mandatos normativos del cuidado y la protección de los hijos”. Andrea Giunta

Converso con la investigadora, académica, curadora y fundadora de CLAVIS (Center for Latin American Visual Studies/University of Texas), Andrea Giunta (Buenos Aires, 1960), la cual junto con la curadora, Cecilia Fajardo-Hill, son las responsables del inconmensurable proyecto expositivo Radical Women: Latin American Art, 1960–1985 realizado en el Hammer Museum (Los Angeles) donde 120 mujeres artistas y colectivos, muchas de ellas objeto de represión política, muestran prácticas radicales y feministas desarrolladas en América Latina y en USA.

Nos centramos en cómo la práctica materna atraviesa esta muestra, qué es lo que les ha ido revelando y cómo muchas de las artistas participantes ya vislumbraban los lugares de tensión que estamos intentando desmontar hoy día.