From Politización máxima del espacio doméstico

¿Qué nos impide nombrar, cuantificar y politizar al máximo todos los trabajos que se acumulan en los espacios domésticos durante esta excepcionalidad social que a su vez son asumidos por los cuerpos maternos/explotados? ¿Será que el poder sigue condicionado por la creencia del feminismo igualitario que dice que las nuevas luchas reproductivas se reducen al hecho de haber pasado de una mística de la feminidad a la mística de la maternidad unida a la lógica del paterfamilias del espacio doméstico como asunto privado librado a sí mismo?

Aquí podéis leer el texto publicado en http://www.lamarea.com Policitemos todos los trabajos que se acumulan en el espacio doméstico donde se plantea si, ¿todo este terremoto vírico manejado desde resortes totalitarios nos va a dar la oportunidad de entrar a politizar todos los trabajos que se acumulan en el espacio doméstico? ¿Cómo son asumidos, quienes los asumen, en qué condiciones?

Así poder desarrollar nuevas políticas de distribución del cuidado y nuevas infraestructuras públicas que respeten las necesidades y derechos fundamentales psicofísicos de los cuerpos “mujeres” madres o cuerpos gestantes/sostenedor y de sus criatura y, a su vez, de los cuerpos “mujeres” que asumen de manera externalizada el trabajo del hogar y de los cuidados.

¿Es legítimo que durante todo este tsunami vírico recaiga sobre el cuerpo materno toda la suma de trabajos que en la anterior rutina eran asumidos por un sistema público de fuerzas diversas que vertebran el complejo andamiaje que sostiene a las crianzas en condiciones de bienestar? Paloma Calle en el Ejercicio 1 de la Serie “Gravedad” (mayo, 2020) nos interpela a mirar todo lo que están asumiendo nuestros cuerpos como amortiguadores del patercapitalismo/falosistema.

Paloma Calle es performer, ama de casa, disidente sexual y cuerpo sostendor de dos criaturas. Abrió en 2018 una necesaria (y urgente) propuesta sobre Familias Heterodisidentes (no heterosexuales, madres solas, otras conformaciones familiares distintas a la monogamia, familias LGTBQ y quienes se sientan apeladas por este llamado) en Intermedie/Matadero Madrid.

Dos años después, Calle, presenta aquí el Ejercicio 1 de la serie “Gravedad” donde narra de manera visual la sobrecarga de trabajos sobre nuestros cuerpos que tiene como consecuencia directa un endurecimiento de las condiciones en la que se desarrollan las crianzas. Condiciones que ya eran de opresión y devaluación antes de esta emergencia fascista (como la llama, Sarah Babiker, en Nur y la utopía) .