From febrero, 2019

¿Estamos atravesando una transición paradigmática o cambio de paradigma sobre todo lo relacionado con el trabajo materno o reproducción social?, ¿estamos siendo parte de un proceso de dislocación del trabajo materno?

“La maternidad no existe, porque está restringida a lo biológico (concepción, embarazo, parto y crianza). Se le niega su dimensión humana, su proyección económica, política y social” Victoria Sau (El vacío de la maternidad, 1995).

A partir de la identificación de unas demandas generacionales que están atravesando nuestro sentir, Futuridades maternales propone la apertura de un debate crítico sobre la visibilidad, dignificación, re-significación y cuantificación del conjunto de actividades que configuran lo denominado como reproducción social o trabajo materno junto a las problemáticas que suscita en la teoría crítica feminista.

Maternidad-trabajo, ¿podemos asignarle la calificación de actividad productiva al trabajo materno o al conjunto de tareas necesarias para la gestación y sostén de la criaturas?

Dada la estandarización falócrata del trabajo asalariado o cómo el marco del sistema de empleo y las condiciones impuestas por el empleador no incluyen los bio-procesos y bio-necesidades de los distintos cuerpos-gestantes y cuerpos-sostenedores; unido a unas estructuras masculinizadas marcadas por la eficiencia en términos de progreso económico, nos relevan que el empleo, la condición sine qua non de tener que asalariarte, no se puede erigir como la única vía para la emancipación del trabajo materno. Unido al consenso de una parte de la teoría crítica feminista sobre cómo el trabajo asalariado[1] no es la clave esencial para liberar al “cuerpo-comunidad-femenino”.

Maternidad-cuerpo, ¿estamos legitimadxs para plantear un feminismo bio-integrativo postidentitario no-esencialista no-racializado?

“La igualdad entre sexos es el ropaje con el que se disfraza hoy la inferioridad de la mujer” por Carla Lonzi en “Escupamos sobre Hegel” (1981).

Partimos de la consideración de una serie de actividades realizadas por el cuerpo-gestante –menstruación, embarazo, parto, apego inicial y lactancia- sumado a las actividades propias necesarias para la crianza como actividades que asume el cuerpo-sostenedor que a su vez puede se pueden solapar en el cuerpo-gestante o también pueden ser asumidas por varios cuerpos-sostenedores. Superando el anclaje patriarcal de la crianza biparental como organización social nuclear con la intención de desprendernos de la construcción cultural “madre”[1] y “padre”[2] .

Contra la lógica que da más importancia a manejar un cuadro de Excel que a gestionar la maternidad.

¿Cómo puede ser que el trabajo de vertebrar, sostener, alimentar, educar y cuidar a un ser humano necesitado de los afectos y cuidados para sobrevivir no esté dignificado a nivel social?

Lo curioso es el absurdo sistema de vigilancia que se establece entre las madres –o personas que ejercen el trabajo materno– dándole gravedad a cuestiones que no la tienen y aniquilando algo fundamental: vivir la crianza desde la alegría.

¿Tenemos normalizada la explotación del cuerpo materno como herramienta pública?, ¿cuerpo-materno como cuerpo-explotado?

Tras los automatismo que tenemos metidos en el tuétano por el eficiente sistema de disciplina social en el que estamos todos metidos y, fuertemente, las mujeres pensé: ¿cómo puede ser que si mi cuerpo está trabajando para alimentar a un ser humano que luego se va a convertir en una fuerza de trabajo para el sistema no tenga ayuda pública o no esté reconocido éste trabajo como tal con su correspondiente retribución?, ¿no somos tanto mi criatura, como yo, elementos constitutivos del sistema?

Debate público: “Hacia nuevas maternidades y crianzas: cuerpo, trabajo y psique” en Museo Nacional Reina Sofía próximo 25 de abril a las 18.30h

Esta séptima edición del foro Voces situadas aborda las principales cuestiones que están siendo problematizadas desde distintas posiciones feministas por parte de teóricxs, activistas, investigadorxs y sujetos que asumen las tareas del cuidado. Se analiza la visibilidad, la resignificación y la cuantificación del conjunto de actividades que configuran lo que se denomina reproducción social o trabajo materno, con el objetivo de compartir prácticas, experiencias y luchas, así como de cuestionar modalidades rígidas e impositivas de maternidad, a partir de la revisión de tres grandes duplas: maternidad y cuerpo; maternidad y trabajo; maternidad y psique.