From familia expandida no-nuclear

“Me parece que las tramas o los estratos, en código foucaultiano, donde se producen las subjetividades contemporáneas sobre la maternidad generan cuerpos románticos y biológicos y eso sigue reproduciendo un sistema de opresión brutal. Parte del trabajo quizá está en poder cuestionar estos relatos y dar paso a otras formas de cuerpo, quizá más vulnerables, más viscosos y tentaculares –como sugiere Haraway- pero mucho más abiertas buscar otro tipo de relaciones –con nuestros cuerpos, nuestros hijos, y con lo vivo en general”. Helena Chávez Mac Gregor

Converso con la investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, docente, curadora y doctora, Helena Chávez Mac Gregor (México, 1979), cuya práctica se centra en pensar otros procesos de emancipación fuera del sujeto a partir de su reflexión, durante más de diez años, sobre la relación entre estética y política.

Chávez aborda la maternidad como nudo patriarcal, la dimensión del cuidado en su totalidad a partir de las necesidades de los cuerpos más allá de la gestación y sostén, la posibilidad de otras organizaciones de crianza desde cuerpos vulnerables que aceptan la vida de manera inherente a la interdependencia, los límites y violencias que ejerce el Estado sobre los cuerpos que gestan y/o sostienen y abre la puerta a la posibilidad, emancipadora, de llevar el trabajo reproductivo más allá de las coordenadas neoliberales de productividad pero siendo considerado como comienzo de una nueva tipología del concepto de trabajo, transformando todo aquello que toca la vida y los cuidados.

“Son modelos (familia nuclear) creados para familias burguesas que no sirven, ya desde el principio, para las familias trabajadoras. No sólo eso, las mujeres trabajadoras serán ya para siempre invisibilzadas y muy culpabilizadas por ser “mano de obra barata”, como si fueran las responsables de desatender a los hijos y no el modelo económico”. Cira Crespo

Converso con la historiadora, Cira Crespo (Barcelona, 1980), que nos reveló en “Maternalias. De la historia de la maternidad” (2013) como no está articulada una historia de las maternidades como tal, sino que se hilvana, fundamentalmente, a través de las narraciones que nos cuentas nuestras madres que han sido contadas por las madres que les precedieron.

Gran conocedora de los distintos formatos de crianza en nuestra tradición occidental y coautora de “Madres en red. Del lavadero a la blogosfera” (2014) junto a Mariona Visa.

“¿Cómo puede ser que en sociedades absolutamente monetizadas como son las nuestras, no haya dinero para sostener a las madres en esa tarea fundamental y gigantesca que la sociedad les encomienda (o solo lo haya en la medida en que construyan relaciones amorosas con otra persona, o que se lo peleen al padre biológico en los tribunales)?” Marta Malo

Converso con un cuerpo gestante y sostenedor que se erige como un faro entre las nieblas y estrecheces que todas atravesamos durante la crianza: Marta Malo.

Activista, investigadora militante, traductora, diosa vikinga pagana y gran hacedora de políticas personales que trascienden a lo público sobre cuidados, organizaciones no-normativas de crianza y sobre todo aquello que nos es común a todos los cuerpos para mantener unas condiciones dignas para poder estar, vivir y disfrutar de las potencialidades de sostener a otros cuerpos necesitados de esos cuidados para avanzar hacia una mejor versión de nosotras mismas.

Maternidad-trabajo, ¿podemos asignarle la calificación de actividad productiva al trabajo materno o al conjunto de tareas necesarias para la gestación y sostén de la criaturas?

Dada la estandarización falócrata del trabajo asalariado o cómo el marco del sistema de empleo y las condiciones impuestas por el empleador no incluyen los bio-procesos y bio-necesidades de los distintos cuerpos-gestantes y cuerpos-sostenedores; unido a unas estructuras masculinizadas marcadas por la eficiencia en términos de progreso económico, nos relevan que el empleo, la condición sine qua non de tener que asalariarte, no se puede erigir como la única vía para la emancipación del trabajo materno. Unido al consenso de una parte de la teoría crítica feminista sobre cómo el trabajo asalariado[1] no es la clave esencial para liberar al “cuerpo-comunidad-femenino”.