From Cimarronaje de los Cuidados

“Nunca obedezcas una norma cuyo sentido y finalidad no esté al servicio del cuidado. O nunca participes de una relación laboral /emocional / política en la que no te cuiden y en la que todas las personas no sean cuidadas. Somos porque nos cuidamos. Existimos porque nos cuidamos” -María Llopis.

Converso con María Llopis, performer, activista, pensadora y maestra. Autora de La revolución de los cuidados (Txalaparta, 2021), como segunda etapa encuerpada de un proceso que comenzó en Maternidades subversivas (Txalaparta, 2015), y que a su vez ya estaba siendo gestado de manera embrionaria en El postporno era eso (2010). Ahondamos en el territorio que abrimos como parte del primer debate del proyecto ¿Qué sostienen los Cuidados? titulado “Riquezas o potencias psico-estructurales y matérico-corporales”, el pasado 11 de septiembre en Centro Huarte Arte Contemporáneo (Iruña) con la financiación europea de Who Cares?

Indagamos en las diversas riquezas y potencias que son generadas por los cuerpos que asumen los cuidados. ¿Qué es la riqueza pisco-estructural? ¿Es el cuerpo el lugar de potencia logístico-matérica? ¿Dónde se acumulan y quién acumula tales riquezas imprescindibles para la continuidad de la vida? A partir de estas riquezas, ¿qué es lo que se construye? ¿qué sostienen tales prácticas, repeticiones y acciones sostenidas en el tiempo? Los cuerpos que asumen los Cuidados, ¿qué están sosteniendo a su vez al asumir tales prácticas? junto con las compañeras/invitadxs: Irene Sotos (activismo trabajo en el hogar externalizado desde Iruña), Erika Irusta (Yo menstruo. Un manifiesto – despatriarcalización del cuerpo menstruante desde la politización de cuerpo, materialidades, sangres que salen, procesos encuerpados que nos atraviesan) e Irati Mogollón (Gerontología feminista y cuidados comunitarios).

“El sincretismo de visiones y saberes son desde la cualidad cimarrona un ejercicio de valoración y libertad. Por ello un ‘feminismo coral’ que tenga en cuenta todas las voces, tiene la ardua misión de nombrar y reconocer a quienes cuidan desde su diversidad, su conocimiento, su práctica y su humanidad, entrelazando una red de significación y representación con la potencia de romper la cadena de explotación que pesa sobre muchas mujeres que migran sin el privilegio de la raza y la clase. Esa transferencia cultural o cimarronaje debe colectivizar, acuerpar y resignificar sí, pero también establecer límites claros y contundentes ante la violencia y el abuso que ejerce el patersistema y la sociedad sobre los cuerpos que cuidan” -Zarys Falcón.

Converso con Zarys Falcón, cantante y artista, cuya práctica dialoga entre mestizaje de saberes, artes y culturas que se cruzan en su cuerpo de mujer afromestiza y migrante, la cual será una de las invitadas, junto a la escritora, Gabriela Weiner, Blanca Torres (Asociación ACM112 acompañamiento en el proceso de morir) y la performer, Paloma Calle, del debate performático «Heridas o todo el acumulado psíquico que arrastran los cuerpos que cuidan», que llevaremos a cabo el próximo 13 noviembre 2021 a las 10h en Centro Huarte (Iruña) como parte del proyecto ¿Qué sostienen los Cuidados?, financiado por la plataforma europea Who Cares? Encuentro en el que ahondaremos en todas las cargas psíquicas de devaluación, pobreza y opresión que atraviesan a los cuerpos que cuidan y todo el sedimento psíquico que se arrastra de dolor vinculado a las prácticas extensas y diversas que confirman los cuidados. Indagar en los procesos de medicalización y patologización por parte del paterblanco-sistema-extractivista como respuesta ante su incapacidad (como negación sistémica) de reconocer y restaurar su abuso naturalizado -por siglos- sobre los cuerpos que asumen los cuidados. Entraremos en las secuelas del extractivismo sobre nuestros cuerpos abriendo las preguntas: ¿Cuales son tales heridas? ¿Qué cargas arrastran nuestros cuerpos? ¿Qué hacemos con tales cargas psíquicas? ¿Se puede poner el marcador a cero después del acumulado sociohistórico de abuso sobre los cuerpos que cuidan? ¿Cómo hacemos esto?.

Como cierre de este debate, Zarys Falcón, facilitará un ritual de cierre con público e invitadxs para la sanación de todo el acumulado de opresión y dolor psíquico que arrastran los cuerpos que cuidan desde prácticas de cimarronaje, para conectar con las redes telúricas que sanan nuestros cuerpos y los cuerpos que nos precedieron (ancestras). Catarsis desde feminismo no-blanco no-eurocéntrico para nombrar y curar la herida psíquica de los cuidados, donde el bullerengue se establecerá como un saber que conecta con las fuerzas del cuerpo viviente-naturaleza, y cómo la ha escogido a ella como heredera, manifestándose en su canto. También ahondamos en el cimarronaje de los cuidados, en los cuerpos migrantes como cuerpos epistémicos generadores de narrativas no-coloniales que a su vez desactivan la normalización de las violencias pertrechadas por el blanco-cuerpo-social desde supuestos buenísimos democráticos, y la conexión con otras capas de sabiduría-no-falo-hegemónica fuera de lógicas macho-dominantes donde política-espiritualidad-corporaliades se funden como estrategias de emancipación.

«La lucha feminista está visibilizando la violencia sexual y el maltrato porque la violencia de los cuidados, que se carga sobre las mujeres, es también violencia sobre nuestros cuerpos. Nos deja exhaustas, agotadas, vacías y enfermas. La salida para mí es poner la energía en hacernos cargo de nuestras necesidades como adultas y dejar de lamentarnos» -María Llopis.

Converso con la performer, activista, pensadora, maestra y escritora, María Llopis, sobre su recién publicado libro La revolución de los cuidados (Txalaparta, 2021), como segunda etapa encuerpada de un proceso que comenzó con Maternidades subversivas (Txalaparta, 2015).

En este nuevo libro se piensa en diálogo con el hacer de muchas compañeras. Se “piensa con”. Abordando cómo enfocar la actividad humana de sostener a otros cuerpos -que necesitan nuestros cuidados para un desarrollo vivible en el planeta Tierra- desde estructuras psíquicas que posibiliten la no-reproducción de la violencia normalizada, el reconocimiento del auto-cuidado como lugar innegociable para cuidar en condiciones de bienestar o la potencia de superar lógicas de infantilización y victimismo.

«La esclavitud doméstica es una violencia implícita, que pasa por muy debajo de la alfombra, está enormemente normalizada y eso tiene que cambiar (…) Si las demandas sociales no las evaluamos desde una perspectiva de género, entonces Chile aún no ha despertado» -Javirüs.

Converso con la artista visual y fotógrafa chilena, Javirüs (Santiago, Chile, 2000), enfocada en las problemática que se cruzan entre cultura popular, feminismos, memorias y derechos humanos. Su obra forma parte del Fanzine Laboratorio Artivismo Feminista – Deconstrucción del espacio público/privado (2020) realizado por la Escuela de Arte Feminista (Gabriela Rivero Lucero, Jessica Valladares, Señoritaugarte), a su vez difundido por el Museo de las Mujeres de Costa Rica.

Ahondamos en cómo las nuevas coordenadas pandémicas están intensificado sobre nuestros cuerpos, como cuerpos que cuidan y que devienen de un histórico de opresiones, las cargas logístico-domésticas y reforzando la estructura heteropatercolono, unido al proceso que atraviesan los feminismo chilenos como parte de la pulsión de transformación constituyente que comienza este 2021 en Chile.

¿Tenemos derecho a la expropiación de cuerpos “mujeres” originarias de contextos atravesados por violencias macho-colonialistas junto a la usurpación de sus experiencias vitales para continuar evitando resolver el problema actual -que nos quema cual patata caliente- sobre cuales son los marcos legales en los que se desarrollan los Trabajos del Hogar y de los Cuidados o Trabajos Maternos Externalizados imprescindibles para la continuidad de la vida?

Aquí podéis leer el texto publicado en Salto Diario sobre Trabajadoras del Hogar y de los Cuidados. Crisis sanitaria y condiciones de esclavitud contemporánea donde se plantea dentro del contexto del totalitarismo vírico que atravesamos, ¿cómo podemos reconocer como no-ciudadanas a cerca de 300.000 cuerpos “mujeres” cuyas fuerzas de trabajo forman parte de la potencia económica del PIB del Estado Español, siendo, más que evidente, que el trabajo que sostienen es parte de la estructura esencial contingente para el mantenimiento de la vida en condiciones rutinarias y, todavía con más valor, durante esta emergencia sanitaria?

Planteando que tenemos que pensar en marcos legales que respeten los Derechos y Libertades Civiles de las Trabajadoras del Hogar y de los Cuidados o Trabajos Maternos Externalizados para que puedan desarrollar sus propios proyectos vitales en estas tierras, que también son suyas, tierras que se auto-designan como tierras del bienestar. Proyectos vitales que necesitan condiciones de trabajo dignas, la no-expropiación de sus cuerpos ni de sus experiencias vitales (no vale esto de luchar por la emancipación expropiando las vidas y experiencias de otros cuerpos “mujeres”) y la posibilidad de establecer políticas de cuidado psíquico, de bienestar psicológico, para quienes cuidan y sostienen la vida.