“Las criaturas no necesitan un cuerpo, necesitan el cuerpo y la presencia de su madre. Decirlo ahora mismo es políticamente incorrecto. Creo que estudiar y comprender nuestra biología mamífera resulta liberador, al contrario de lo que piensan algunos feminismos. La biología está para ayudarnos, para que la reproducción y la crianza sean placenteras y saludables. Lo que hace el patriarcado es arrasar con esa biología y ese conocimiento, siembra la carencia y ahí ya tenemos el mercado creado”. Ibone Olza

Converso con Ibone Olza, psiquiatra infantil y perinatal, madre y activista. Una de las principales voces en España que reivindica la centralidad de las bionecesidades de las criaturas y de las madres (que aquí llamamos cuerpos gestantes y/o sostenedores dada nuestra propuesta o futurible por unas maternidades en contextos postidentitarios).

Su práctica tiene como horizonte generar unas verdaderas condiciones para la igualdad a partir del desarrollo sano/respetado de las actividades propias a la reproducción social. Autora de “Parir. El poder del parto” (2017), entre otras publicaciones.

Olza reclama, sin complejos, a partir de la evidencia científica -tan admirada en nuestro sistema eurocéntrico- la incorporación en los imaginarios feministas del cuerpo biológico, afirmación que genera verdadera repulsa en los feminismos hegemónicos españoles: feminismo de la igualdad y lesbofeminismo. Con ello incorporar a nivel político las bionecesidades de los cuerpos que llevan a cabo el trabajo de gestación y/o sostén.

“Me parece que las tramas o los estratos, en código foucaultiano, donde se producen las subjetividades contemporáneas sobre la maternidad generan cuerpos románticos y biológicos y eso sigue reproduciendo un sistema de opresión brutal. Parte del trabajo quizá está en poder cuestionar estos relatos y dar paso a otras formas de cuerpo, quizá más vulnerables, más viscosos y tentaculares –como sugiere Haraway- pero mucho más abiertas buscar otro tipo de relaciones –con nuestros cuerpos, nuestros hijos, y con lo vivo en general”. Helena Chávez Mac Gregor

Converso con la investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, docente, curadora y doctora, Helena Chávez Mac Gregor (México, 1979), cuya práctica se centra en pensar otros procesos de emancipación fuera del sujeto a partir de su reflexión, durante más de diez años, sobre la relación entre estética y política.

Chávez aborda la maternidad como nudo patriarcal, la dimensión del cuidado en su totalidad a partir de las necesidades de los cuerpos más allá de la gestación y sostén, la posibilidad de otras organizaciones de crianza desde cuerpos vulnerables que aceptan la vida de manera inherente a la interdependencia, los límites y violencias que ejerce el Estado sobre los cuerpos que gestan y/o sostienen y abre la puerta a la posibilidad, emancipadora, de llevar el trabajo reproductivo más allá de las coordenadas neoliberales de productividad pero siendo considerado como comienzo de una nueva tipología del concepto de trabajo, transformando todo aquello que toca la vida y los cuidados.

Incorporar los cuerpos en las maternidades: el cuerpo sí importa.

Emancípate, sí, pero negando tu cuerpo, negando el cuerpo materno. Negando el trabajo invisible y silencioso que sostiene, de manera irreversible, al capitalismo. Acumula sobre tu cuerpo todo esa cantidad de trabajo que implica gestar y/o sostener, pero acepta sin rechistar, que las riquezas y potencias que eso produce, se las quede papá/estado o las estructuras económicas falocéntricas.

“Pienso que todos los cuerpos son lugares de aprendizaje. Cada experiencia vivida se graba en las células del cuerpo y se procesa de distintas maneras, no sólo en el cerebro. Vivimos en una sociedad que sobrevalora los procesos mentales y no tanto así aquellos físicos (…) Lo que sí creo definitivamente que toca reivindicar son las palabras utilizadas para describir los procesos que atraviesan las madres durante la gestación y sostén, ya que suelen ser descritos desde perspectivas des-empoderadoras”. Ela Spalding

Converso con Ela Spalding (Cuidad de Panamá, 1982), artista, productora cultural y consultora sobre estrategias para articular la relación entre humanas/naturaleza/cultura, sobre las transformaciones sobre su práctica artística una vez que su cuerpo ha sido atravesado por los procesos encarnados propios de la gestación y/o sostén. Ahondando, como residente en Berlín, en los beneficios del sistema público alemán de apoyo a la crianza que le ha permitido, y permite, poder transitar todas la actividades propias a la reproducción social desde un sostén vertebrado a nivel colectivo, a partir de políticas públicas, las cuales le han facilitado unos aprendizajes/saberes específicos y una vivencia de la gestación y/o sostén no violentada por la precariedad (hecho que sí sucede aquí en España: ser cuerpos violentados una vez que asumimos la gestación y/o sostén).

Spalding a partir de su plataforma Estudio nuboso propone un tipo de práctica artística responsable con la ecología, generando una propia lectura artivista (Arte+activismo) frente al cuerpo viviente que nos sostiene: el planeta Tierra. Miembra/fundadora del colectivo Archipel e.V. y curadora asociada del Centro de Arte Contemporáneo y el Mundo Natural CCANW.

“(…) hablar y vivir el cuerpo desde la agencia, es un reto, algo para lo que no hay palabras, no hay espacios, no hay palabras. Ese es el punto de partida habitual. Desconocimiento de, en este caso, ciclos menstruales y edad fértil, falta de espacios para conversar, libros que leer (no hablemos desde la educación formal). Desde muchos lugares del feminismo incluso, como no queremos cargar las tintas en el biologicismo y hemos pecado en algunos casos de exceso de constructivistas (así lo sentí yo al confrontarme con mi proceso), también hemos generado vacíos”. Silvia Nanclares

Converso con la escritora, editora, feminista y posibilitadora de contextos, Silvia Nanclares (Madrid, 1975), autora de la potente reflexión Quien quiere ser madre (Alfaguara, 2017) en la que indaga sobre el proceso en el que se sumerge un cuerpo impulsado por su deseo de sentirse atravesado por la gestación, como cuerpo gestante. Ahondando en los límites físicos, deseos y conflictos ante un sistema de normatividad de una infinitud física que nos niega como cuerpos temporales.

Además Nanclares es autora de los imprescindibles cuentos infantiles, Al final (2010), junto a Miguel Brieva, y La siesta (2000).

“La arquitectura como práctica hegemónica es patriarcal y ha despreciado la atención a las necesidades diversas de nuestros cuerpos, de nuestros tiempos, porque se ha creído ser un personaje universal, en unas personas abstractas para quienes se proyecta, sin embargo esta neutralidad es falsa, no puede existir porque cada persona está atravesada por múltiples circunstancias que nos hacen múltiples y diversos”. Zaida Muxí

Converso con la arquitecta y responsable de un revelador movimiento de reflexión crítica sobre la despatriarcalización urgente de la práctica arquitectónica, Zaida Muxí (Buenos Aires, 1964), la cual recién publicó Mujeres, Casas y Ciudades. Más allá del umbral (dpr-barcelona, 2018) donde incorpora el trabajo casi invisible en los discursos oficiales de arquitectas, críticas y pensadoras tales como Jane Jacobs, Ada Louise Huxtable, Marina Waisman, Sibyl Moholy-Nagy o Jane Drew, entre otras.

Muxí muestra cómo el lugar crítico de pensadoras como, Sibyl Moholy-Nagy, fue invisibilizado dentro de las narrativas que vertebran la historia de la arquitectura contemporánea. Señalando como Sibyl “abogaba por estudiar la ciudad real tal cual funcionaba, y era extremadamente crítica hacia el alejamiento y desconocimiento que el “Movimiento Moderno” proponía respecto a la ciudad histórica. Para ella, la ciudad histórica tenía que ser estudiada, analizada y conocida para poder aprender de ella. En oposición al programa de planificación y construcción científica iniciado por Gropius en la Bauhaus y perpetuado por arquitectos modernos, como Mies, ella estaba convencida que la ciencia y la tecnología por si solas no podían construir una ciudad (…) Fue una crítica feroz del movimiento moderno, denominado ‘estilo internacional’ en EE. UU, oponiéndose a la banalización de la arquitectura en la mera copia formal y defendía una búsqueda más conceptual, enraizada en el lugar y en el momento” tal como explica Muxí de la autora de “Native Genius in Anonymous Architecture” (1957).

“Yo veo a mi alrededor a mujeres no madres que refuerzan a diario los roles de género tanto o más que las madres. Si una mujer no ha hecho un trabajo personal de deconstrucción de la normatividad patriarcal, da igual que sea madre o no, que sea o no una asalariada empoderada en lo laboral: estará posiblemente colaborando a la reproducción del orden patriarcal”. Patricia Merino

Converso con la pensadora feminista, activista y teórica, Patricia Merino (Bilbao, 1961), autora de Maternidad, igualdad y fraternidad. Las madres como sujeto político en las sociedades poslaborales (Clave Intelectual, 2017) y fundadora de la plataforma de madres feministas PETRA para la ampliación de los permisos transferibles.

El trabajo de Merino nos abre un espacio revelador fuera de la práctica de pensamiento feminista hegemónico reconociendo el cuerpo materno como lugar devaluado, históricamente, y que continúa siéndolo bajo las lógicas de unas políticas que nos exigen ser-un-cuerpo-asalariado para poder tener legitimidad como cuerpo político. Olvidando la potencia, riqueza y valor en términos “productivos” de los cuerpos que asumen el trabajo reproductivo -gestación y sostén-.

“Con el tiempo y los brutales efectos de la esclavitud, estas comunidades se tornan matriarcales como lo evidencia la cultura congo. En esta cultura, recientemente declarada como patrimonio inmaterial de la humanidad, la figura central (y ritual) es la reina, quien es una especie de guardiana, consejera, juez de paz, maestra, cantalante (género musical y baile autóctono panameño) y guía espiritual del palenque. Hoy hay valores esenciales de este movimiento (Cimarronaje) que debemos rescatar: un sentido de comunidad, la diversidad que la sostiene y la valentía de tomar la libertad como destino”. Miroslava Herrera

Converso con Miroslava Herrera (Panamá, 1977), música y miembro de Afrodisíaco (nominado a los Premios Latin Grammy en 2018), escritora, feminista, experta en música afrodescendiente y activista por la dignificación/reconocimiento de la cultura afropanameña y por la generación de una verdaderas condiciones de justicia para los afrodescendientes. Poniendo especial atención en revelar la fortaleza de esos poderosos cuerpos gestantes y sostenedores que soportaron dobles y triples golpes y aun así llevaron a cabo el movimiento de emancipación conocido como “Cimarronaje”, el cual generó la primera colonia de esclavos libertos de América.

Herrera nos habla de la potencia del legado afrodescendiente junto a la deuda que tiene la historia “oficial” panameña con esas madres que soportaron el peso descomunal de la colonia sobre sus cuerpos.

“El cuerpo femenino es el que ha parido a la humanidad, no el masculino y esto no es reconocido, ni celebrado. Las mujeres hemos sido violentadas, no somos personas, somos solo cuerpos desprovistos de voz, de deseos propios, de libertad. Resultado de esto es que la maternidad no tiene valor e incluso es castigada: la mujer joven se debe avergonzar, la mujer es la que tiene que tomar toda la responsabilidad, la que se tiene que sacrificar, a la que se le aísla, la que se tiene que avergonzar de dar de mamar en público, etc. Tetas eróticas sí, maternas no”. Lucía Madriz

Converso con la artista costarricense, Lucía Madriz (San José, 1973), sobre uno de los arquetipos que nos atraviesa cuando aterrizamos en el trabajo materno: la bruja, como constructo de todo lo que no debe ser el cuerpo que asume el trabajo de gestación y sostén.

Madriz es una mujer y artista centroamericana cuya trayectoria y práctica se erige como un referente de rigor, solidez, profundidad y coherencia. Teniendo un trabajo que ha rotado por Bienales internacionales y que forma parte de muchas colecciones que se cuentan como referentes. Nos invita también a reflexionar sobre esa lógica absurda que niega la maternidad, la vulnerabilidad de los cuerpos, la interdependencia y cuidado mutuo dentro de las dinámicas de la práctica artística y curatorial contemporánea.

“Esta situación de crianza, en la actualidad del Estado español, necesita más reconocimiento a su implicación corporal, desde la fisicidad, y los límites y vulnerabilidad del cuerpo, así como las necesidades de apego, vínculo y contacto que desarrollan entre quien gesta y criatura, especialmente intensas durante los primeros meses. La crianza es encarnada, no puede ser de otra manera. Maternar atraviesa el cuerpo y por este motivo nos ha cuestionado muchas de las ideas que teníamos sobre la importancia de lo social y cultural como constructos”. Lucas Platero

Converso con el investigador, docente y activista heterodisidente, Lucas Platero (Madrid, 1970), el cual se erige como una de las principales voces del proceso de desmantelamiento de todo el heterosexismo implícito en cada una de las estructuras normativas que nos envuelven.

Estructuras inoculadas e invisibles que atraviesan a los cuerpos gestantes y cuerpos sostenedores que asumen las actividades propias de la reproducción social. Platero nos revela que el único futurible escenario posible para alcanzar una práctica materna emancipada pasa por un horizonte postidentitario.