From Control bio-político

Curso online: “Clínica Artística – Formación y acompañamiento para la articulación y desarrollo de proyectos artísticos desde feminismos, movilización social, politización de los cuerpos, reproducción social y disidencias” por Natalia Iguiñiz –artista, activista y docente en Pontificia Universidad Católica del Perú PUCP, desde Lima– y Luisa Fuentes Guaza –investigadora en feminismos, reproducción social y prácticas culturales desde Madrid– en colaboración con MM Museo de las Mujeres de Costa Rica (desde San José).

Comenzamos –con mucha ilusión– a rodar un nuevo formato que hemos titulado Clínica Artística como curso/proceso durante dos meses (8 sesiones, dos horas de duración) en el que acompañar, ahondar y ofrecer posibles andamiajes para la articulación de proyectos de artistas, activista y pensadoras feministas (los cuales tengan en cocción interna). Con ello, también, poder generar un entorno&círculo de proximidad donde ir explorando entre todas/todes las convocadas cómo ir aportando y entrelazando los distintos proyectos en proceso –que iremos acompañando– e ir armando (con paso activo) posibles herramientas futuribles de circulación y reflexión.

Con este nuevo formato queremos enfatizar en las posibilidades y potencias que pueden ser desplegadas en conversación con las otras, con lo otro, con les otres. Indagar en cómo se puede ir avanzando en la reflexión de los territorios, problemáticas y corpoatravesamientos que atraviesan nuestras prácticas como artistas, investigadoras y activistas.

“Las madres tenemos cuerpos”. Nuestros cuerpos como madres no forma parte del macho-mundo y ni de sus prioridades. “Lleváis toda la vida sosteniendo las vidas de todo cuerpo dependiente a vuestro alrededor como para que ahora os pongáis a quejaros, ¿no?”. 14 junio, 2024. El Salto Diario.

A continuación el texto publicado el pasado viernes en la sección de LA PLAZA sobre Maternidades en El Salto Diario:

Será porque viene el calor y el cuerpo se hace más evidente. La gestión de los líquidos, las inflamaciones, los cansancios. Comienza esa inercia de protegerte de la turra solar para poder seguir funcionando a lo largo del día, con todo lo que tenemos por delante, siendo madres. La temperatura hace que el quehacer diario se haga largo, y con el chicharre solar, a veces, denso.

 

Todo esto me hace pensar en nuestros cuerpos como madres, volver a ellos, una y otra vez. El calor me trae de vuelta a nuestros cuerpos, que se hacen más evidentes. Cuerpos de madres atravesados por síndromes, procesos inflamatorios, condiciones diversas, patologías, tránsitos oncológicos, enfermedades auto-inmunes, fatigas —vitales— crónicas, trastornos mentales por la precariedad sostenida en el tiempo, violentados por mandatos alopáticos, que sin saber ni cual es tu segundo apellido, te meten en la medicalización como salida. Cuerpos de madres embebidos en cortisol, que esto sostenido en el tiempo —lo sabe ya hasta el tato en medicina— es un terreno propenso para que se disparen las enfermedades. 

¿Acaso un cuerpo materno, que deviene de las tinieblas de haber sido formateado en el macho-lío-patriarcal, no sostiene una verdadera revolución al tener que confabular diariamente cómo mejorar/generar condiciones vivibles para su criatura escapando de las estructuras normativas/opresivas que enjaulan a los trabajos reproductivos? -problemáticas planteadas en “Dos garras que hacen un huevo” por Ariadna Guiteras (Dilalica, Barcelona, 2022) a partir de una conversación situada en el contexto de las Nuevas Luchas Reproductivas.

Os comparto la reflexión incluida en la bella publicación en papel sobre Dos garra que hacen un huevo (2022) de Ariadna Guiteras presentada en Dilalica (BCN) curada por Cati Bestard y Marta Sesé, en la que también aparecen, como parte de la trama de arranque, estas dos preguntas: ¿Podemos seguir, en el camino de la emancipación, escuchando nuestras fuerzas reproductivas? ¿Por qué las fuerzas reproductivas no son legítimas potencias políticas como fuerzas que perseveran en la búsqueda de los destinos más éticos desde la desarticulación identitaria?

Todo comenzó a partir de una conversación con Guiteras sobre cómo ha ido integrando toda la sacudida psico-física desplegada desde el comienzo de su proceso reproductivo, partiendo de ser un cuerpo que devenía de un día a día, donde ponía mucha energía-atencional en desmontar toda la matraca de las asignaciones de género, y siendo un cuerpo con una escucha descolonizada sobre sus propios deseos y fuerzas afectivo-sexuales.

«Es una realidad que la “emancipación” de las mujeres en el mundo, no se ha hecho principalmente porque hayamos desechado al patriarcado de nuestros hogares y desafiado radicalmente el poder de los hombres y la reproducción de la familia, sino porque otros cuerpos han ocupado el lugar que nosotras antes ocupábamos». Aura Cumes

Converso con la investigadora, escritora y activista Maya-Kaqchikel, Aura Cumes. Hacedora de emancipación y proveedora de prácticas de desprendimiento de las imbricadas relaciones entre neolibelarismo/extraccionismo y patriarcado colonial en Abya Yala -nombre del continente, hoy llamado América, antes de la colonización, el cual significa “tierra en plena madurez o tierra de sangre vital”-.

Cumes se asimila como un cuerpo de potencia epistémica no sometido a los dictámenes de occidente, ni a las lógicas del feminismo blanco que para sobrevivir reproduce dinámicas de opresión disfrazadas de emancipación para unos cuerpos determinados, no para todos los cuerpos. Ahonda en cómo se ha manejado el racismo colonial en relación a lo reproductivo según las demandas del capitalismo con el control bio-político de la natalidad sobre los cuerpos no-blancos; cómo el mercado del «cuidado» en occidente se alimenta de las violencias en otros territorios y, también, sobre las dudas -como lugares por desmontar- que nos generan a todas/todes tener que asemejarnos al hombre-blanco-asalariado para estar emancipadas.

“La cosa no consiste en renegar de la naturaleza para considerarse válidas en el ámbito racional, sino de impugnar la misma frontera impostada que en Occidente se ha querido erigir entre un ámbito y el otro, del mismo modo que nos cargamos las paredes que sacan la producción afuera y recluyen la reproducción en lo privado. Y en ese tirar abajo los límites, yo aspiraría a remezclar lo femenino y lo masculino hasta que dejen de existir como ámbitos de especialización”. Sarah Babiker

Converso con la juntaletras feminista y periodista de Elsaltodiario, Sara Babiker, sobre cómo manejar a nivel político el cuerpo que se ve atravesado por los procesos encarnados (aquí bioprocesos) propios a las actividades de gestación y sostén. Sobre la normativización exógena a la que se ve sometido lo reproductivo, en todas sus fases. Sobre el disciplinamiento del cuerpo y las actuales tensiones en la teoría crítica feminista con las maternidades.

¿En qué ayuda al feminismo o a cualquier proyecto de igualdad y emancipación negar esa dimensión de la existencia?, ¿de qué manera puede contribuir a construir sociedades mejores aseptizar procesos impregnados de sensibilidad, de cuerpo, de emocionalidad? -nos lanza Babiker.

Incorporar los cuerpos en las maternidades: el cuerpo sí importa.

Emancípate, sí, pero negando tu cuerpo, negando el cuerpo materno. Negando el trabajo invisible y silencioso que sostiene, de manera irreversible, al capitalismo. Acumula sobre tu cuerpo todo esa cantidad de trabajo que implica gestar y/o sostener, pero acepta sin rechistar, que las riquezas y potencias que eso produce, se las quede papá/estado o las estructuras económicas falocéntricas.

“Yo veo a mi alrededor a mujeres no madres que refuerzan a diario los roles de género tanto o más que las madres. Si una mujer no ha hecho un trabajo personal de deconstrucción de la normatividad patriarcal, da igual que sea madre o no, que sea o no una asalariada empoderada en lo laboral: estará posiblemente colaborando a la reproducción del orden patriarcal». Patricia Merino

Converso con la pensadora feminista, activista y teórica, Patricia Merino (Bilbao, 1961), autora de Maternidad, igualdad y fraternidad. Las madres como sujeto político en las sociedades poslaborales (Clave Intelectual, 2017) y fundadora de la plataforma de madres feministas PETRA para la ampliación de los permisos transferibles.

El trabajo de Merino nos abre un espacio revelador fuera de la práctica de pensamiento feminista hegemónico reconociendo el cuerpo materno como lugar devaluado, históricamente, y que continúa siéndolo bajo las lógicas de unas políticas que nos exigen ser-un-cuerpo-asalariado para poder tener legitimidad como cuerpo político. Olvidando la potencia, riqueza y valor en términos «productivos» de los cuerpos que asumen el trabajo reproductivo -gestación y sostén-.

«La maternidad no es una sola cosa, no es un estado, un afecto o una práctica uniforme. Ni siquiera depende de un cuerpo, ya que en estas obras se desdobla y se separa del cuerpo biológico remitiendo a la maternidad como doble, como máscara. La maternidad se vincula a una mascarada risueña o dramática, según sea el caso, o a una práctica un tanto despreocupada respecto de los mandatos normativos del cuidado y la protección de los hijos». Andrea Giunta

Converso con la investigadora, académica, curadora y fundadora de CLAVIS (Center for Latin American Visual Studies/University of Texas), Andrea Giunta (Buenos Aires, 1960), la cual junto con la curadora, Cecilia Fajardo-Hill, son las responsables del inconmensurable proyecto expositivo Radical Women: Latin American Art, 1960–1985 realizado en el Hammer Museum (Los Angeles) donde 120 mujeres artistas y colectivos, muchas de ellas objeto de represión política, muestran prácticas radicales y feministas desarrolladas en América Latina y en USA.

Nos centramos en cómo la práctica materna atraviesa esta muestra, qué es lo que les ha ido revelando y cómo muchas de las artistas participantes ya vislumbraban los lugares de tensión que estamos intentando desmontar hoy día.